Lunes 25 de septiembre de 2023
Y entonces volvió a suceder, volvió a aparecer ese sentimiento que creí obsoleto, guardado en la profundidad de mi alma. Pero volvió a aparecer esa idea, esa sensación en el pecho que me ahoga y que pareciera que solo se puede aliviar con la muerte, o como ya lo he hecho antes, con intentos, con la idea cercana de la muerte. Pero pensar en la muerte no es tan malo, no es tan catastrófico como muchos la pintan. Pensar en la muerte es descubrir que tenes una vida, quedarte en ella para seguir aferrándote, seguir sintiendo que perteneces a algo, sentís que existís.
Toda mi vida desde que tengo memoria utilicé mi mente para escapar de la cruda y horrible realidad. Aunque no lo diga y casi nadie sepa esto, aunque pensándolo bien solo los que quieren llamar la atención lo gritan a los cuatro vientos, porque no es bonito decir o aceptar que fuiste abusado y menos admitir que lo fuiste en una etapa muy temprana, en una etapa donde la única preocupación es no golpearse contra el suelo jugando, no preocuparse porque alguien sexualice o erotice un cuerpo infantil, ¿Qué culpa tenía yo que a los 8 años alguien toque mi cuerpo como a una mujer? ¿Qué culpa tienen mis padres de llevarme seguido a la casa de mi abusador? Aquel a quien llamábamos "Abuelo". Aquel que hoy permanece en las profundidades de una tumba bajo tierra pudriéndose y siendo devorado por insectos carroñeros.
Mi única preocupación en el día de mi graduación era eso, graduarme, tenía 17 años. El vino, nos quedamos solos, como tantas otras veces. No quería aceptar que eso que hacia no era normal, como sus caricias eran igual que cuchillos que desgarraban mi carne. Como me sentaba en sus piernas, como si fuera un gesto inocente, como me pedía que lo bese, como si fuera un juego. Nadie me pregunta como estoy, como me siento. Piensan que todo está bien. No lo está, no todo esta bien, nada lo está. Trato de mantener mi mente ocupada para no pensar. Pero a veces, solo a veces pienso en la muerte. En esa sensación desesperada por dejar de existir, dejar todo esto que me agobia e ir a quien sabe donde, pero irme lejos, donde estos pensamientos no me agobien, donde ya no me duela el pecho y mi alma sea libre de volar y sentirse viva. ¿A donde va uno cuando ya no quiere estar en ningún lado? ¿Cómo se desaparece así sin mas?
Atentamente, Mi alma...